La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) recortó este miércoles su tasa de interés de referencia en 25 puntos base, en respuesta a señales de moderación en la actividad económica y a un mercado laboral que comienza a mostrar mayor fragilidad. La decisión marca un giro relevante en la política monetaria estadounidense, luego de meses de presiones inflacionarias y de debates sobre el riesgo de un enfriamiento más profundo.
El banco central señaló que la economía se ha expandido a un ritmo moderado en las últimas semanas, mientras que la creación de empleo ha perdido fuerza y la tasa de desempleo muestra un repunte. Aunque la inflación continúa elevada y por encima del objetivo de 2 por ciento, la Fed considera que las condiciones financieras ameritan un ajuste para evitar un deterioro mayor en el dinamismo económico.
Junto con el recorte en la tasa, la institución anunció un programa de compra de títulos con el fin de estabilizar los mercados y asegurar condiciones de financiamiento más favorables. Esta medida busca reforzar la liquidez y sostener el crédito en un entorno de incertidumbre global, marcado por riesgos geopolíticos y presiones en los precios de la energía.
A pesar del ajuste, la Fed reiteró que seguirá vigilando de cerca la evolución de la inflación y del mercado laboral antes de tomar decisiones adicionales. Analistas consideran que el recorte de hoy podría ser el inicio de un ciclo más amplio de ajustes, aunque todo dependerá de la trayectoria inflacionaria y del comportamiento del empleo durante los próximos meses.
La reacción de los mercados fue cautelosa: mientras algunos inversionistas celebraron el alivio monetario, otros expresaron dudas sobre la efectividad del recorte ante presiones inflacionarias persistentes. Con su decisión, la Fed intenta equilibrar el combate a la inflación con la necesidad de evitar una desaceleración más profunda, en un momento clave para la economía estadounidense.

