Virginia Giuffre, activista y sobreviviente de la red de abuso sexual de Jeffrey Epstein, publicó su esperado libro donde relata con detalle los abusos sufridos por ella y otras víctimas, incluyendo su vinculación con el príncipe Andrés del Reino Unido y la socialité Ghislaine Maxwell.
Giuffre, quien se ha convertido en una voz central contra la explotación sexual, escribe: “Creí que moriría como esclava sexual”, describiendo los años de manipulación y violencia que sufrió a manos de Epstein y de su círculo de cómplices. El libro, que se publica este martes, promete revelar “muchos detalles siniestros” sobre la operación de la red pedófila y los mecanismos utilizados para silenciar a las víctimas.
El príncipe Andrés ha negado reiteradamente haber cometido los hechos que Giuffre y otras mujeres denuncian. Sin embargo, en 2022 se resolvió fuera de corte un caso civil en Estados Unidos presentado por Giuffre, en el que el príncipe acordó un acuerdo financiero millonario, sin admitir responsabilidad, pero reconociendo la veracidad de las acusaciones en términos legales.
Ghislaine Maxwell, colaboradora cercana de Epstein, fue condenada en 2021 a 20 años de prisión por tráfico sexual y conspiración, tras un juicio en Nueva York que confirmó su participación en la captación y abuso de jóvenes para Epstein. El libro de Giuffre también aborda la manera en que Maxwell manipulaba y reclutaba víctimas, ofreciendo un relato directo desde la perspectiva de quienes vivieron los abusos.
La obra no solo detalla los crímenes individuales, sino también cómo la impunidad y las redes de poder internacionalfacilitaron la operación de Epstein durante años. Giuffre busca con su testimonio concienciar sobre la necesidad de protección legal, justicia para las víctimas y cambios en las políticas de prevención de explotación sexual a nivel global.
En los últimos años, Giuffre se ha consolidado como una activista internacional en defensa de las víctimas de abuso sexual, ofreciendo conferencias y colaborando con organizaciones como Victims Refuse Silence y Justice For Victims of Trafficking, contribuyendo a la lucha contra la trata y la explotación sexual.

