La Federación Mexicana de Futbol (FMF) anunció oficialmente que México presentará su candidatura para ser sede del Mundial Femenil 2031, en una propuesta conjunta con Estados Unidos, Costa Rica y Jamaica. La iniciativa busca consolidar el crecimiento del futbol femenil en la región y posicionar a la Concacaf como un referente global del deporte.
De acuerdo con la FMF, la propuesta contempla sedes compartidas y estadios certificados por la FIFA en las cuatro naciones, con una estructura logística similar a la del Mundial varonil de 2026. En México, los estadios BBVA (Monterrey), Azteca (Ciudad de México) y Akron (Guadalajara) figuran como posibles escenarios principales para albergar los encuentros.
El proyecto fue presentado ante la FIFA y la Concacaf, destacando el papel clave del futbol femenil en el desarrollo deportivo y social del continente. La presidenta de la FMF, Mariana Gutiérrez, subrayó que esta candidatura representa “un paso histórico para el futbol femenil latinoamericano” y una oportunidad para inspirar a millones de niñas y jóvenes deportistas.
Estados Unidos, actual potencia mundial del futbol femenil, reforzará el respaldo logístico y comercial, mientras que Costa Rica, con experiencia en el Mundial Sub-20 Femenil 2022, aportará infraestructura y experiencia en torneos juveniles. Por su parte, Jamaica sería sede de encuentros de fase de grupos, fortaleciendo su papel en el desarrollo del futbol caribeño.
Según fuentes de la FIFA, el proceso de selección oficial para la sede del Mundial Femenil 2031 comenzará en 2026, con la elección definitiva prevista para 2027. México competirá con proyectos fuertes como los de Brasil, Alemania y una posible candidatura conjunta entre Australia y Nueva Zelanda, que buscarán repetir tras su éxito en 2023.
El futbol femenil ha crecido exponencialmente en México: la Liga MX Femenil registra ya más de 6 millones de seguidores en redes sociales y una audiencia televisiva que creció 120% en los últimos tres años, según datos de Nielsen Sports. Además, el aumento en patrocinios y asistencia a estadios confirma el auge del deporte entre nuevas generaciones.
De concretarse la candidatura, México sería el primer país latinoamericano en coorganizar una Copa del Mundo Femenil, consolidando su papel como anfitrión global y fortaleciendo el legado deportivo que dejó el Mundial varonil de 1986 y el próximo de 2026.
