Decenas de productores de caña de azúcar bloquearon este lunes los accesos a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) en la Ciudad de México durante más de siete horas, en protesta por la importación de azúcar extranjera que —según afirman— está afectando gravemente al sector nacional. Los manifestantes exigieron al gobierno federal decretar un paro total en las importaciones del producto y duplicar los aranceles, de 360 a 720 dólares por tonelada.
Los productores, provenientes de Veracruz, Oaxaca, Puebla y Morelos, se concentraron desde tempranas horas frente a las oficinas centrales de la SADER. Con pancartas y consignas, denunciaron que el ingreso masivo de azúcar proveniente de países como Brasil y Guatemala ha provocado una caída en los precios internos, dejando pérdidas significativas a los agricultores nacionales. “No pedimos subsidios, pedimos condiciones justas para competir”, expresó uno de los representantes del movimiento durante el bloqueo.
El conflicto se ha agudizado en las últimas semanas debido al incremento en la importación de azúcar refinada y al estancamiento de los precios de caña en el mercado nacional. De acuerdo con la Unión Nacional de Cañeros, las importaciones han crecido en más de un 40% en el último año, lo que ha reducido los ingresos de miles de productores y generado incertidumbre en la próxima zafra.
La protesta también incluyó el cierre parcial de vialidades en la zona sur de la capital, afectando la circulación en avenidas como Municipio Libre y Cuauhtémoc. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana realizaron cortes a la circulación y establecieron un perímetro para evitar enfrentamientos, mientras que personal de la SADER intentó abrir canales de diálogo con los manifestantes.
Durante el bloqueo, los líderes cañeros insistieron en que la política comercial actual favorece a los importadores y pone en riesgo la autosuficiencia del país en la producción de azúcar. Asimismo, advirtieron que, de no obtener una respuesta concreta del gobierno federal, podrían extender las movilizaciones a otras entidades productoras y paralizar temporalmente la distribución nacional.
Horas más tarde, funcionarios de la Secretaría de Agricultura recibieron a una comisión de representantes, quienes presentaron un pliego petitorio que incluye el aumento de aranceles, la revisión de los cupos de importación y la creación de un fondo de apoyo emergente para compensar las pérdidas generadas durante el último ciclo.
Al cierre del día, los productores levantaron el bloqueo, aunque advirtieron que mantendrán la presión hasta que sus demandas sean atendidas. La SADER informó que se establecerá una mesa de trabajo permanente para analizar las medidas solicitadas, pero no confirmó si habrá ajustes inmediatos en las políticas de importación.
El sector cañero emplea a más de 450 mil personas en el país y representa una de las principales actividades agroindustriales en estados como Veracruz, San Luis Potosí y Chiapas. Sin embargo, la creciente competencia internacional amenaza con debilitar la rentabilidad de los productores locales si no se aplican medidas de protección adecuadas.

